Historia
· Reseña histórica
Las evidencias de vida más remota encontradas en ésta latitud nos remiten a finales de la era primaria o paleozoica, considerando que para entonces gran parte de Morelos estaba cubierto por las aguas de un mar interior Plancarte, justifica la presencia de restos fósiles (fauna) de trilobites y anobites en los acantilados y riscos de los Cerros de Santa María (Tlaquiltenango) y del Higuerón o Xoxotzin (Jojutla), (flora) troncos y hojas fósiles en Apotla, páramo del pueblo de Xoxocotla, Municipio de Puente de Ixtla. Muchos de estos restos se pueden aún apreciar y deben existir más.
La aparición del hombre en estas tierras, podemos ubicarla hacia 22 mil años antes del presente, con los ciclos de evolución social plenamente descritos en los libros de texto. Si acaso vale señalar, de ese proceso de desarrollo, las pinturas rupestres que han logrado llegar hasta nuestros días, como son las de la gruta que se encuentra en los terrenos del Balneario Apotla, y otras que hace falta documentar en la cuenca del Río Astillero o Cuautla que están a la intemperie. Los hombres de esta etapa, compartieron hábitat, hacia el año 10 mil al 7 mil antes del presente, con muchos animales y vegetales ahora extintos; ejemplo de ello, los restos fósiles de mamuts asociados a herramientas líticas de manufactura rudimentaria, como los encontrados en la Cueva Encantada (Chimalacatlan), Quilamula y Nexpa, del Municipio de Tlaquiltenango, y en las márgenes de la laguna de Coatetelco, Municipio de Miacatlan.
PERIODO PREHISPÁNICO
En Jojutla, no se han hecho estudios arqueológicos y antropológicos serios que puedan aportar datos en la materia. La poca información, surge de las construcciones religiosas del siglo XVI, que se hicieron sobre los centros ceremoniales; y que, de algunas de ellas, solo queda la memoria oral, por haber sido demolidas; así como el material fragmentario (obsidiana, cerámica y piedra) de superficie, que podemos encontrar en los atrios de las capillas de Teocalzingo, Guadalupe y Tlatenchi, o expuesto al efectuar excavaciones de obra pública o particular, del que poco o ningún cuidado se ha tenido en guardar. Basta señalar el “momoxtle” de la comunidad de Vicente Aranda que está esperando acabar de ser saqueado o rescatado.
En el aspecto social; quienes habitaban Jojutla, llevaban la rutina cotidiana de su época, cabe destacar, que el dato documentado de éste lugar, nos sitúa en los años de 1425 a 1436, en que fueron conquistados por los efectivos de Izcóatl y Nezahualcoyotl, quedando sometidos a tributo a través de la Calpixca Acolhua que era Tlaquiltenango, y al señorío de Cuauhnáhuac como se ve en la Matrícula de Tributos del Códice Mendoza.